El Comercio
Evelyn, Elena y Rebeca brindan en la residencia madrileña.
Evelyn, Elena y Rebeca brindan en la residencia madrileña.

Lotería de Navidad 2016: «Estamos alucinando, cuesta procesarlo»

  • La ovetense Elena Muñiz trabaja en la residencia Peñuelas de Madrid en la que cayó el Gordo. Y tiene un décimo premiado

  • Evelyn Mayordomo, terapeuta ocupacional de padre asturiano, y la residente Josefa Guadaño también se llevaron su ración del primer premio

Inolvidable. Para Elena Muñiz, fisiotepeuta ovetense de 28 años, el día de ayer fue mucho más que especial. Empezó a trabajar a las once de la mañana, a las doce del mediodía se convirtió en millonaria y a las siete de la tarde abandonó el tajo con una sonrisa de oreja a oreja. Ella, como su amiga Evelyn Mayordomo, de 36 años, terapeuta ocupacional con orígenes en Santa Cruz de Mieres (su padre es de allí), trabaja en la residencia Peñuelas, ubicada muy cerquita de Madrid Río y de la administración que repartió el Gordo.

A Evelyn el cántico de los niños de San Ildefonso que tan feliz la ha hecho la pilló haciendo papeleo en un despacho. De pronto la sorprendió un ruido sospechoso: «Cuando aquí escuchas mucho ruido, suele ser algo malo, una caída, algún brote, así que salimos rápido del despacho y nos encontramos a los residentes gritando, cantando, una locura...». En esta ocasión nada malo había ocurrido, sino todo lo contrario. «Primero piensas que te están tomando el pelo, pero vimos la tele y apareció el 66513 y ya gritamos eso de '¡ahhhhh, es el nuestro¡'», relata Evelyn. A Elena le sucedió otro tanto de lo mismo. «Estaban las teles puestas para que los abuelos lo vieran y de pronto hemos alucinado, nos ha costado procesarlo». Aún no lo tiene ni medio procesado esta joven que compaginó trabajo con celebración y que reconoce que su forma de mirar al futuro ha cambiado de la mañana a la noche con su décimo premiado en el bolsillo: «Cambia, cambia, se ve la vida de otra manera, te da tranquilidad saber que hay un colchón de dinero».

Sus 400.000 euros no tienen destino definido, pero sí sabe que hoy viajará a Oviedo para pasar la Nochebuena con los suyos y que en cuatro días volverá a Madrid para reincorporarse a la residencia en la que trabaja desde hace seis años y medio. Seguramente habrá celebración con los compañeros la semana que viene, como la hubo durante la extraña y mágica jornada de ayer. También para otra asturiana, Jofesa Guadaño, residente del centro y que se halla entre los agraciados.

Una casa

Evelyn hace nueve años que trabaja en la residencia, que tiene 220 internos y entre 40 y 50 usuarios del centro de día y que se inauguró 14 años atrás. Desde entonces se juega ese número terminado en 13 que un buen día eligió una compañera y ahora les ha traído la suerte y la fiesta. «Salimos a comprar champán, hemos estado brindando con los abuelos», apunta Evelyn, que comparte el décimo premiado con su hermana y con su mejor amiga. «No sé cuánto me toca, no he hecho la cuenta, pero es mucho dinero», dice con el entusiasmo metido en la voz y con las ideas claras sobre qué hara con su sabrosos botín: «Ya lo he hablado con mi chico, llevamos un año viviendo juntos y probablemente compremos una casa, que aquí en Madrid los alquileres cuestan más que una hipoteca».

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