El Comercio

Lotería de Navidad 2016: La suerte del Gordo la tiene El guaje

Javier López posa con una copia del número 66513 en su cervecería El guaje de Madrid.
Javier López posa con una copia del número 66513 en su cervecería El guaje de Madrid. / E. C.
  • El grandalés Javier López tiene una cervecería en Madrid y un décimo del 66513

  • El asturiano celebró con «mucha sidra y cerveza» haber intercambiado con un amigo el número premiado, que se vendió en el barrio de Acacias, muy cerca de su local

Al asturiano Javier López, propietario de la cervecería El guaje, situada en el paseo de las Acacias de Madrid, la fortuna le sonrió ayer cuando a las 11.57 horas las niñas del colegio de San Ildefonso cantaron el Gordo de Navidad: «¡Sesenta y seis mil quinientos trece! ¡Cuatro millones de eeeeeeuros!». Él tenía ese número porque lo había intercambiado con un amigo.

Con el cántico de los niños se ponía fin a la superstición del número trece, que esta vez llevó la suerte al barrio madrileño de Acacias, donde trabaja Javier. «Todos los años cambio un décimo de lotería con un amigo y compañero de oficio que está cerca de la cervecería y esta vez él tenía el Gordo», contaba poco después de saber que es un poco más rico. El buen tino le hizo ganar de 400.000 euros, que celebró con «sidra y cerveza» entre saltos de alegría.

Quizá la suerte, el azar o que las niñas de San Ildefonso Lorena Stefan y Nicole Valenzuela repitiesen su cántico justo un año después, hicieron que el 'guaje' -así llaman a Javier sus conocidos- esté a un paso de decir aquello de que «no hay dos sin tres», pues hace tres años, ganó 100.000 euros en la lotería. Y tras el Gordo de Navidad, «ahora espero que me toque la del Niño el día de Reyes», bromeaba el asturiano, quién se gastó este año nada más y nada menos que 600 euros en décimos.

Javier no escatima cuando apuesta a la suerte, pues todo ese dinero le ha llevado a sentir la «gloria» del primer premio de la lotería de Navidad. «No me lo esperaba. Tenía la televisión puesta en la cocina y escuché que el Gordo terminaba en trece. Sabía que tenía un décimo que acababa así y pensé que tenía 120 euros; pero al ver revuelo en el barrio volví a mirar y me di cuenta de que tenía el 66513», explicaba a EL COMERCIO aún emocionado.

El dinero del premio lo empleará en comprar una casa en su tierra, Grandas de Salime, que echa de menos pues lleva sin pisar y sin ver a los suyos desde el pasado año. «Tengo que avisar de que me tocó la lotería a mi tía de Pola de Siero», comentaba. Sirva esta página como aviso. A quién sí se lo hizo saber, con prontitud y entre llantos de felicidad, fue a su pareja, quien pese a la gran e inesperada noticia tuvo que acudir a su puesto de trabajo como asistenta. Tampoco abandonó su labor el hostelero, que con humildad y esfuerzo lleva seis años al mando de la cervecería El guaje. «A la gente de Madrid le gusta mucho y le seguirá gustando porque en el establecimiento encuentran comida asturiana a un buen precio y en cantidad», explicó.

La alegría, la ilusión y la buena suerte no solo inundó el bar de Javier sino que el paseo de la Esperanza, en Acacias, donde se encuentra la Administración número 32 que vendió el Gordo, se convirtió en otro de los puntos de referencia de la fiesta lotera. «Todo el mundo ha salido a la calle a celebrar con amigos y familiares el premio». Algo que llena de esperanza, precisamente, al 'guaje' para iniciar un nuevo año con la suerte de su parte.

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